Calcula el ROI, yield bruto y neto, flujo de caja mensual y payback de cualquier inversión inmobiliaria. Incluye todos los gastos, hipoteca e impuestos.
El yield bruto (renta anual / precio) es el punto de partida, pero el neto —descontando IBI, comunidad, seguro, mantenimiento e IRPF— es el que realmente importa. Un yield bruto del 6% puede ser un neto del 3,5%.
Si financias con hipoteca, el flujo de caja mensual (alquiler − cuota − gastos) debe ser positivo o cercano a cero. Un flujo negativo significa que pagas de tu bolsillo cada mes.
Si alquilas como vivienda habitual del inquilino, puedes aplicar una reducción del 60% sobre el rendimiento neto en el IRPF, mejorando considerablemente la rentabilidad fiscal.
Una regla rápida: el alquiler mensual debería ser al menos el 1% del precio de compra. Para 150.000 € el alquiler óptimo sería ≥ 1.500 €/mes. En España los ratios suelen ser menores.
La rentabilidad bruta se calcula dividiendo la renta anual entre el precio total de compra incluyendo impuestos y gastos. Ej: 9.600 € de renta / 216.000 € = 4,44% de yield bruto.
La rentabilidad neta descuenta todos los gastos operativos anuales y el IRPF. Es el indicador más realista: un yield bruto del 5% puede ser un neto del 3-3,5% tras impuestos.
Una inversión inmobiliaria se considera excelente si supera el 6% neto, buena entre 4-6%, justa entre 2-4% y poco interesante por debajo del 2%. El cash-on-cash es especialmente relevante cuando se financia con hipoteca.